La Universidad Central acaba de publicar los resultados de una encuesta que busca descubrir cuán felices somos los chilenos. El 90,3% de nuestros compatriotas se ubicó en una encumbrada posición, promediando un 5.7 en el ranking de la felicidad (en una escala de 1 a 7).
"A las finales", a pesar de todo, parecemos estar felices con la vida que llevamos. Lo más destacable es que los chilenos sentimos que nuestra felicidad se basa en un 55% en la familia y el 24.7% en el amor. El trabajo obtuvo un 10% de las puntuaciones y el dinero sólo obtuvo un 6.7%. Lo extraño es que la misma mayoría que califica su felicidad en un 5.7, evalúa la felicidad de los demás con un mezquino 4.2. Dicen los expertos que el individualismo nos tiene cegados, incapaces de mirar al vecino....como que nos da lata opinar. Pero bue!..
De acuerdo a los resultados de este estudio, el camino a la felicidad está clarito, pavimentado y con la señalética adecuada: familia, amor y un poco, sólo un poco, de trabajo. ¿Y la plata?..qué importa!...a quién le importa la plata!
Lo importante sería descubrir cuán coherentes somos en el día a día. ¡A ver si le damos el tiempo necesario a la familia! ¡A ver si llegamos a casa a jugar con nuestros niños (y no a verlos dormir)! ¡A ver si nos decidimos a apagar la tele y nos dedicamos a amar! ¡A ver si los problemas de la pega los dejamos, justamente, en la pega! ¡A ver si nos animamos a ganar un poco menos por hacer lo que realmente queremos hacer! ¡A ver si la plata nos importa sólo un 6.7% de nuestra felicidad!....suma y sigue...¿vio?
Si queremos un Chile a la Pinta necesitamos ciudadanos a la pinta. Atrévase a ser feliz, viva en familia, dele que dele al amor, trabaje menos y no se deje engañar: el dinero no compra la felicidad...no se vende hermano!
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hace 2 años